jueves, 27 de marzo de 2008

Esperanza.




"Cuando por alguna razón no te sientes libre, si un haz de esa libertad que te falta te ilumina el rostro y respirando profundamente, sientes que te va recorriendo el cuerpo, entonces y solo entonces es cuando por fin te das cuenta de que puedes escapar de esa prisión que te has creado y empiezas a salir poco a poco, sacando un pie, una mano…; sientes la libertad que añorabas, la vives, la respiras, eres feliz en ese instante, todavía hay Esperanza…."













Au revoir

miércoles, 19 de marzo de 2008

Todo está bien, todo está bien...


Leyendo unos articulos, me encontré con este, y lo dejo plasmado en este espacio.-



El discípulo no entendía a su maestro. ¿Por qué cada vez que tenía una contrariedad o le sobrevenía una situación adversa el mentor le decía «está bien, está bien»?
Legó a preguntarse si es que al maestro jamás le sucedía nada desagradable o si era tan afortunado que nunca tenía adversidades o vicisitudes que enfrentar. Intrigado, le preguntó al mentor:
-Pero ¿nunca te acontecen situaciones que no puedes resolver? No entiendo por qué siempre dices «está bien, está bien» cuando se te pone al corriente de alguna contrariedad o vicisitud. El maestro sonrió, y le dijo:
-Sí, todo está bien, todo está bien.
-Pero ¿por qué? -preguntó escéptico e incluso un poco irritado el discípulo.
Y el maestro explicó:
-Porque cuando no puedo solucionar una situación en el exterior, la resuelvo en mi mente cambiando de actitud. Ningún ser humano puede controlar todas las circunstancias o situaciones externas, pero sí puede aprender a controlar su actitud ante las mismas. Por so, para mí, todo está bien, todo está bien...









Au revoir

lunes, 10 de marzo de 2008

Comienzo

Doy comiezo a esta nueva parte de mi, y lo empiezo con escrito, que deja que pensar...




EL NUEVO PLACER

A noche inventé un nuevo placer; y me disponía a probarlo por vez primera cuando un ángel y un demonio llegaron presurosos a mi casa. Ambos se encontraron en mi puerta y disputaron acerca de mi placer recién creado; uno de los dos gritaba:
-¡Es un pecado!
Y el otro, en igual tono aseguraba:
- ¡Es una virtud!









Au revoir